Se mueve con la venta.
Cada cobro descuenta del inventario del local. No hay que ajustar nada aparte: lo que vendés, baja.
Las existencias se mueven solas con cada venta y cada compra. Vos mirás qué reponer y trasladás entre locales, sin contar a mano ni llevar cuadernos.
Cada venta descuenta, cada compra suma. Lo que ves en pantalla es lo que hay, para reponer a tiempo y no quedarte sin lo que más se vende.
Lo justo para reponer bien, sin volverte bodeguero de tiempo completo.
Cada cobro descuenta del inventario del local. No hay que ajustar nada aparte: lo que vendés, baja.
Registrás la compra al proveedor y las existencias suben con su costo. Sabés cuánto te cuesta y cuánto te queda.
Movés producto de un local a otro y el inventario de cada uno queda cuadrado. El único cruce entre locales que tiene sentido.
Sin contrato, sin instalaciones. Se abre en tu navegador.